Carrot cake ligero [Cuidando la salud]

Aligeramos la receta del Carrot cake para disfrutar de este dulce típicamente norteamericano sin renunciar al sabor y potenciando las propiedades nutricionales de la zanahoria.

Por: Carmen Rodríguez 

En épocas de penuria y estrecheces, el azúcar, cuyo acceso estaba restringido a las clases privilegiadas, era sustituido por purés de hortalizas y vegetales como la remolacha o la zanahoria, que se añadían a las masas para proporcionarles dulzor. Este recurso culinario se conoce desde la edad media y de aquellos tiempos parecen surgir las primeras recetas del budin de zanahoria.





Este postre sin azúcar llegó entre los siglos XVII-XVIII a Norteamérica con los primeros colonos ingleses y hasta existen documentos que acreditan que era el pastel favorito de George Washington quien lo degustaba frecuentemente en la Fraunces Tavern (restaurante histórico que todavía existe en Nueva York, al sur de Manhattan y que presume de reproducir exactamente la carrot cake que tanto gustaba al presidente estadounidense).

Tan popular llegó a ser, que su receta, adaptada a los gustos del nuevo mundo, se incluyó en el Libro de cocina de las 13 colonias británicas, las mismas que declararon su independencia en 1776, formando el núcleo de lo que hoy conocemos como Estados Unidos de NorteAmerica.






La idea de endulzar con vegetales fue recuperada en Inglaterra durante la segunda guerra mundial, cuando el Ministerio de Alimentación, ante la escasez de víveres y azúcar (consideraba esta última como artículo de lujo) animó a la población a usar zanahorias para elaborar sus postres (la remolacha es la hortaliza mas dulce pero es mucho mas cara que aquellas).

Así en las cocinas del bando aliado, surgieron multitud de recetas de budin, pastel o tartas rellenas de zanahoria. Desde entonces forma parte del recetario popular de Estados Unidos, celebrándose cada 3 de febrero el Carrot cake day.

En la receta clásica la base recuerda mas a un pan dulce que a una tarta por la densidad que le aporta el puré vegetal. Actualmente la masa se ha abizcochado sumándole varias capas, restando porcentaje de zanahoria y añadiendo además de azúcar, trozos de nueces tostadas para dotarla de una parte crujiente con una cobertura de mantequilla o queso crema tipo Philadelphia muy untuosa.



 

En aras de promover una alimentación mas sana, en nuestra versión de la Carrot cake, hemos intentado disminuir todo lo posible las grasas (como dato interesante por cada 100 g. de queso crema, mas de un tercio son ácidos grasos saturados y aporta unas 340 kcal.) sustituyendolas por yogur griego 0% y relegando el uso del azúcar (400 kcal. por 100 g) a la cobertura exclusivamente. 

Intentando ceñirnos a la receta original, aumentamos la proporción de hortaliza. Recordemos que las zahanorias son ricas en fibra, vitamina A y beta carotenos: Potentes antioxidantes preventivos de enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades de la vista, piel y mucosas con muy poco aporte calórico (40 kcal/100 g de porción comestible).

El resultado ha sido un pastel de zanahorias jugoso, ligero y de un agradable sabor especiado.

Healthy Carrot Cake

Ingredientes (para la base)


  • 1 Kg de zanahorias. 
  • 4 Semillas de cardamomo.
  • 1/2 Cucharadita de jengibre molido. 
  • 1 Cucharadita de canela. 
  • 1 Vaina de vainilla. 
  • 1/2 Cucharadita de sal. 
  • 1/2 Cucharadita de nuez moscada. 
  • Agua. 
  • 75 g de nueces picadas. 
  • 1 Huevo (el nuestro ecológico de Ecoavi).
  • 2 Cucharadas colmadas de azúcar (opcional). 
  • 75 g de mantequilla reblandecida a temperatura ambiente.
  • 150 g de harina de trigo tamizada.

Elaboración de la base


1.- Pelamos y cortamos las zanahorias en trozos grandes.
2.- Ponemos a cocer en una olla con el agua necesaria  justo para cubrirlas junto con el cardamomo y la vaina de nuez moscada. 

3.- Cuando estén blandas se escurrimos bien retirando el cardamomo y la vaina. 

4.- Se pasa por turmix las zanahorias con la vainilla del interior de la vaina, la canela, la sal, el jengibre, la nuez moscada y se añade al final las nueces picadas. Esta pasta de zanahorias se reserva.

5.- En un cuenco grande se bate el huevo junto con el azúcar (si has decidido usarlo) hasta que blanqueen y espumen, luego se añade la mantequilla reblandecida y después la pasta de zanahorias mezclando muy bien cada vez.

6.- Se vierte todo en un molde redondo engrasado y se introduce en el horno previamente precalentado a 180ºC con aire durante 45 minutos.

7.- Cuando esté cocido se desmolda y se deja enfriar sobre una rejilla. 


Ingredientes (para la cobertura)


  • 150 g de mantequilla para repostería a temperatura ambiente (250 g para la receta clásica).
  • 75 g de azúcar glas tamizada (150 g en la versión clásica). 
  • 200 g de yogur griego 0%. 
  • 1 cucharadita rasa de sal.

Elaboración de la cobertura:


1.- Se mezclan todos los ingredientes con una batidora de aspas hasta que quede una crema firme y untuosa.  

2.- Se reserva en nevera tapada con un film.






Una vez fría la base se decora extendiendo la cobertura de mantequilla bien fría con "lengua" o manga pastelera, chips de chocolate o virutas comestibles multicolores.

Se sirve acompañada de una infusión de té o para los nerviosos de roiboos.

Hasta pronto: Salud y kilómetros!

Carmen Rodriguez

Gastronomía, ocio, viajes, nutrición y buena vida en el más amplio sentido

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