Donde Marian [Clásico madrileño con mucho estilo]

Donde Marian es un restaurante diseñado para huir del ruido y el calor de la ciudad en verano. Un lugar para disfrutar de una buena cena en la noche madrileña y olvidarte de que te has quedado trabajando mientras los demás están de vacaciones.



El Foie acaramelado de naranja de donde Marian.

En la zona norte, escondido entre los chaléts de una de las mejores urbanizaciones de Madrid, se encuentra donde Marian, un restaurante con nueva dirección que sigue la estela y el estilo de cocina vasco-navarra que le hizo indispensable en la década de los 90 y justo exponente de la mejor oferta gastronómica de aquel momento.


Un rincón de lectura, vertical.

Los nuevos propietarios han apostado por conservar el espíritu elegante y clásico que Marian de la Peña y Txema Arzak imprimieron a su negocio, consiguiendo fidelizar a los hijos de aquellos que constituían la clientela habitual y atrayendo a los que buscan un restaurante alejado de la cocina de vanguardia y que priorizan la calidad de las materias primas.

Porque ante todo la carta de donde Marian busca resaltar el sabor genuino del buen producto y para ello utilizan técnicas culinarias sencillas y atemporales.

Acudimos a una cena informal, para probar los platos mas demandados e inaugurar con la recién estrenada temporada veraniega, su terraza: Apetecible y cómoda, el viento de la noche invitaba sin embargo a visitar la sala interior con aires ingleses, en la que los detalles decorativos imprimen el sello personal de los hosteleros, arquitectos, que se han encargado desde su estudio, de la acertada remodelación del local.

En la cuidada decoración del salón se ha incluido una lámpara de latón de encargo, diseño de la dueña

De entrante comenzamos con unas Croquetas de chipirones en su tinta: Francamente buenas, nada aceitosas, bien fritas y mejor presentadas a la vez que unas finas Piparras que debido a las tempranas y altísimas temperaturas de este verano, alternaban las de dulce sabor con alguna que otra picante.





Seguimos con el Foie fresco acaramelado con naranja uno de los "must" de la casa y con razón porque el punto de cocción y la combinación sutil del sabor de la naranja resultan un completo acierto.

Detrás, "fuera de carta" el Bonito con mantequilla quemada y alcaparras: Correctísima preparación de pescado que me trae recuerdos de la poderosa raya fresca guisada que se estila en la asturiana Villaviciosa y de "la carta" un clasicazo que nunca pasa de moda, la Merluza en salsa con almejas.





Coronando con "el Chuletón" (a la brasa de encina, al punto y escoltado por patatas fritas) otra de las propuestas seguras del restaurante.

Y como guinda una degustación de postres caseros: Flan de queso alimonado (el mas exitoso) aunque yo prefiero de lejos la Tarta Tatín (punto justo de cocción, dulzor y temperatura. Muy recomendable) o incluso la de Chocolate (sabor intenso, bizcocho tierno y ligero. Nada empalagosa)


En primer plano la tarta de chocolate, al fondo el flan de queso alimonado.

El que guste de tomar espirituosos a los postres está de enhorabuena porque el cliente dispone de una variada selección de whisky premium con alguna referencia exótica como la japonesa.

Es de justicia nombrar el excelente trabajo del barista con el café. Un detalle que a una degustadora empedernida como yo no se le podía escapar y que merece una reseña. Desde aquí exhortar a los hosteleros a que sigan el ejemplo de donde Marian y que cuiden este detalle ¡Cúantas buenas sobremesas estropeadas porque el café no estaba a la altura!.

En definitiva, un lugar a visitar sin prisas, donde se va sin tensiones, por el entorno tranquilo y por una carta sin estridencias: A la hora de comer por su menú tipo ejecutivo y por la noche de terraceo, rodeado de un servicio excelente que alarga la sobremesa a la fresca hasta que llega la hora de cierre sin que apenas te des cuenta.


¿Dónde? c/ Torpedero Tucumán, 32
¿Indispensables? El Foie y la Tarta Tatín.
¿A conservar? El servicio impecable, el ambiente tranquilo.
¿A descartar? La presentación de los platos necesita pulirse, no estaría de mas darle una vuelta de tuerca y aprovechar para actualizarla.
¿A rescatar? Las raciones generosas que se presuponen en un restaurante vasco-navarro.
¿Caro o barato? Precio algo elevado, sin dudas se paga el lugar y el servicio.


Hasta pronto: Salud y Kilómetros!


Carmen Rodriguez

Gastronomía, ocio, viajes, nutrición y buena vida en el más amplio sentido

3 comentarios:

  1. Por favor que rico todo!!! Lo describes tan bien que dan ganas de salir a cenar

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  2. Gracias Gema! Cualquier dia nos vamos ;)

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  3. Que sabrosa receta, sería delicioso prepararlo el fin de semana. Aunque no soy muy buena cocinando, me gusta mucho las carnes rojas.... Gracias por la receta.

    También te envió esta receta de mi país Perú: Chicharron de Chancho

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