Una dieta contra el cáncer [qué comer para prevenir su aparición]

En el día mundial contra el cáncer, se ha alcanzado en España  el número de casos previsto para 2020 por la OMS. El tipo de dieta está directamente relacionado con la enfermedad. En esta entrada hablaremos sobre las bases científicas de los alimentos anticancerígenos y proponemos un menú que nos pueda ayudar a prevenirlo.



Entrante: Tosta de pan artesano Celta con Bonito relleno de cereza, guacamole y chips de remolacha y nabo.



Estadísticamente, el cáncer constituye una de las tres causas principales de mortalidad humana (la primera para los hombres en nuestro país) y alrededor de un 35% de los casos está relacionado con una alimentación incorrecta: El cáncer colorrectal, por ejemplo, se asocia a un consumo elevado de grasas saturadas y pobre en residuos al igual que el cáncer epidermoide, el tumor maligno más frecuente en la cavidad oral, con sólo una supervivencia del 25% de los casos a los 5 años del diagnóstico. De ahí que los científicos durante décadas hayan intentado encontrar la otra cara de la monedaLa dieta que nos permita la prevención





Hace tiempo quedó demostrado que entre las causas multifactoriales del cáncer se encontraba la excesiva presencia de radicales libres en el organismo. Los radicales libres son unos compuestos resultantes de las reacciones metabólicas que intervienen en muchos procesos celulares normales pero que en concentraciones elevadas pueden dañarlas, particularmente a nivel del ADN, circustancia íntimamente relacionada con la aparición de cualquier forma de esta enfermedad. Diversos estudios han demostrado que el consumo de determinadas frutas y verduras, que poseen unos compuestos fitoquímicos antioxidantes disminuyen el riesgo de padecer cáncer. Los alimentos anticancerígenos por excelencia son ricos en betacarotenos (zanahoria y pimiento rojo), licopeno (tomate), vitaminas A y C (cítricos y brócoli) y E (Tocoferol: El antioxidante por excelencia presente en las aceitunas). Las frutas del bosque (fresas frambuesas, arándanos y moras), las uvas, ciruela y granada, contienen polifenoles de potente acción antioxidante. Estas sustancias también están presentes en otros alimentos: el café, el te verde y blanco y en el cacao. Por supuesto su efecto benéfico queda potenciado si su procedencia es ecológica. 


Plato principal: Espagetti de calabaza con sofrito de ajos, perlas de wasabi y floretas de brócoli.


Tentador resulta por tanto alimentarse exclusivamente de estos productos para evitar a la muerte ¿no? Lo mismo pensaron los químicos del planeta (sobre todo los que trabajaban para las grandes multinacionales farmaceúticas) que intentaron rápidamente reproducir en laboratorio compuestos sínteticos que imitaban en forma, cantidad y concentración la de aquellos y empezaron a hacer estudios donde a pacientes con alto riesgo de padecer cáncer o con la enfermedad ya presente, se les suministró importantes cantidades de suplementos antioxidantes. Los resultados, lamentablemente, fueron decepcionantes para desesperación de la comunidad científica y de los dueños de los laboratorios que soñaban con grandes beneficios. Si bien el consumo de antioxidantes parecía prevenir a largo plazo la aparición de ca. de estómago (Estudio Demográfico General de Lixian sobre la Intervención en la Nutrición) en otros como el de vejiga, uretra y próstata, parecían no influir. Incluso se encontraron resultados paradójicos: En el Estudio del Alfatocoferol y Betacaroteno para la Prevención del Cáncer (ATBC) se encontró que el uso de estos suplementos aumentaba la incidencia del ca. de pulmón y favorecía la aparición de casos en individuos con factores de riesgo como el tabaquismo, incluso hubo que suspender el estudio dos años antes de lo previsto. Lo mismo ocurría con el melanoma y ca. de piel en mujeres, pero no en hombres. Además los efectos protectores, cuando existían, desparecían al poco tiempo de dejar de tomarlos...

Resulta que la naturaleza además de sabia es puñetera y celosa de sus secretos no se deja copiar: Cuando se ingieren altas concentraciones de estos suplementos sintéticos, el antioxidante se convierte en prooxidante, favoreciendo la aparición de la enfermedad. El efecto de los antioxidantes en los alimentos parece que pudiera depender de mezclas complejas de vitaminas y minerales de los vegetales y de la interacción de estas sustancias entre sí, influyendo en su absorción por el organismo. Este mecanismo, es uno de los misterios que la ciencia todavía no ha logrado reproducir y la principal línea de investigación actual y futura.


Postre: Fondue de chocolate negro : Grosellas, fresones y granada.
Los ácidos grasos poliinsaturados son unos micronutrientes de la familia omega-3 (EPA y DHA) muy perjudiciales para las células cancerígenas, reduciendo su capacidad patológica y facilitando su autodestrucción sin dañar a las células sanas. La síntesis de EPA y DHA, se hace a partir de su precursor el ácido alfa linolénico que solo se sintetiza por las algas, fitoplacton y vegetales superiores. Consumir, pues, pescados que se alimentan de estos últimos es una buena práctica contra el cáncer. Siendo los pescados azules de agua fría (sardina, salmón, bonito) los que máyor proporción tienen. La dosis máxima recomendable de ácidos grasos omega 3 es de unos 15 gr. para un individuo de 70 kg. 

Las células cancerígenas captan las lipoproteínas de los ácidos grasos, las incorporan a sus membranas celulares haciéndolas más sensibles a los anticuerpos, dificultando su adhesión a los tejidos y su transporte por los vasos sanguíneos y linfáticos disminuyendo así las posibilidades de metástasis. Además, son capaces de potenciar los efectos anticancerígenos de los fármacos usados en quimioterapia.

La receta entonces está clara: Tomar antioxidantes dentro de una dieta equilibrada es positivo. Con los suplementos sintéticos altamente concentrados y purificados, salvo estados carenciales confirmados médicamente, solo conseguiremos una orina muy cara o perjudicar nuestra salud en el peor de los casos.

Hasta pronto: Salud y Kilómetros! 

Carmen Rodriguez

Gastronomía, ocio, viajes, nutrición y buena vida en el más amplio sentido

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