El menú del almuerzo presidencial de Trump [¿habrá Vodka y Fastfood?]

Donald Trump asumirá el cargo como 45º presidente de los EEUU el próximo 20 de Enero. Entre los eventos del día de la posesión presidencial se encuentra el Almuerzo Inaugural que se celebra tradicionalmente en el "Statuary Hall" del Capitolio. El menú es un secreto todavía no desvelado, pero nosotros sabemos algunos de los platos que casi con seguridad se degustarán ¿Quieres descubrirlo?

Por Carmen Rodríguez:


Por riguroso orden, tras el oficio religioso a primera hora de la mañana  (Trump se confiesa protestante y presbiteriano) el juramento del Vicepresidente y Presidente electo (con su correspondiente y esperadísimo discurso) y la Partida del Presidente saliente, tendrá lugar la comida de posesión.




Organizada por el Comité Conjunto del Congreso de Ceremonias de Posesión (JCCIC), esta tradición se remonta a 1897 con la toma de posesión del 25º presidente: William McKinley. Entonces no se sirvió más que un sandwich de carne y una taza de café. No fue hasta 1953 con Eisenhower, que tomó su forma actual de banquete, en el que los invitados tuvieron la ocasión de degustar: Crema de pollo, jamón horneado y tarta. Los platos se hicieron más elaborados a cada toma presidencial: En 1953 para el presidente Truman se sirvió: Pavo de Carolina del Sur, jamón de Smithfield, ensalada y pastel de calabaza. Hasta llegar a la actualidad: El exquisito almuerzo inaugural del presidente Barak Obama en 2013 estuvo compuesto por:
El Chef encargado de diseñar el menú que será servido para más de doscientos comensales y durará alrededor de una hora, será el mismo salvo sorpresa desde hace dos décadas: Horst Klein. Elegido por concurso (no podía ser de otra manera en el país paradigma de la democracia y amante del show, lo hacen como nadie) se estrenó en la jura de Ronald Reagan en 1981. De origen  alemán como el padre de Donald (Friedrich Drumpf cambió su nombre a Fred Trump en cuanto consiguió la nacionalidad americana) puede ser que se inspire en esta parte de las  raíces europeas del presidente electo para elaborar el segundo plato, pues de principal, clásicamente se sirve langosta (juramentos del 2001, 2005, 2009 y 2013) y el postre siempre lleva manzana, o quizá lo haga de la rama materna de Trump, la escocesa Mary Anne MacLeod.



Desde luego Horst, que habitualmente confecciona el menú intentando reflejar los estados de origen del nuevo presidente (Nueva York) y vicepresidente, lo va a tener difícil si quiere satisfacer los gustos de Trump durante el evento y cocinar al mismo tiempo unos platos sofisticados como la ocasión merece.




Calificadas como "adolescentes" por el Washington Post, es vox populi que las inclinaciones culinarias de Donald se concentran casi exclusivamente en el  fastfood, con el que parece que realmente disfruta, aunque se pueda pensar que las fotos de las hamburguesas y pizzas que se come y sube a las RRSS sean simplemente una maniobra política para atraer las simpatías de cierta parte del electorado americano.


Donald Trump comiendo
Trump en el Trumpavión consumiendo Trumpfastfood.

Lo que está claro a tenor del  The New York Times que cubrió su campaña electoral, es que no le atraen los buenos restaurantes ni la gastronomía, otro dato relevante es que los filetes le gustan "pasados como una roca" como declaró su mayordomo y que tampoco mide las consecuencias de la imagen que ofrece en un país que según datos de la OMS en 2014, está en la lista de los 10 primeros en habitantes con sobrepeso severo, cuando declara sin tapujos que se deberían suprimir las cenas oficiales y ser sustituidas por hamburguesas, filetes de pescado o pollo frito de grandes cadenas de comida basura, que desayuna huevos con bacon y forma parte de su dieta habitual el helado de vainilla y cereza, la pasta y las galletas oreo, si la producción de estas últimas se realiza en ciudades americanas, claro.

Vodka Trump: Diseño americano 100%
Como la maldad absoluta no existe, en su descargo diré que se declara abstemio, aunque tuvo una marca de vodka y en cambio posee una de agua embotellada de exclusiva distribución en sus hoteles y restaurantes.

Sea como fuere pronto comprobaremos si el nuevo Presidente sacude los cimientos del  mundo desde el día de su juramento con un menú "Born in the USA" o se inclina  por la tradición, decepcionando a los que esperamos de él puro espectáculo.

Hasta pronto: Salud y que Dios bendiga América!

Carmen Rodriguez

Gastronomía, ocio, viajes, nutrición y buena vida en el más amplio sentido

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