Barritas energéticas navideñas para runners.

Los runners aficionados a los dulces navideños, pueden dar salida a los excedentes de estas fiestas usándolos como suplementos  energéticos durante sus entrenos y competiciones.

Por Carmen Rodríguez.

¿Qué hacemos con los excedentes de dulces navideños?, ¿flan de turrón?, o....




Cuando era pequeña, mi abuelo, que trabajaba en una gasolinera de la carretera de Burgos, compraba directamente a los camioneros, que en ella hacían parada en su ruta hacía el Norte, parte de su mercancía: Queso, fruta, vino y setas eran los productos que solía escoger a buen precio. Pero cada Navidad, invariablemente y hasta que se jubiló, aparecía en casa con dos cajas de polvorones... ¡de siete kilos cada una!. Le encantaban. Mi abuela, al abrir la puerta con visible enfado le preguntaba:

- ¿Pero para qué queremos nosotros 14 kilos de polvorones si somos cuatro?, ¿dónde los voy a poner?. 

Y el contestaba siempre lo mismo:

- Pues para comerlos, mujer. Son de Estepa, muy buenos ¡Mira que bonita la caja con la foto de la Virgen de la Macarena y lleva un calendario dentro!. 

Ella, con gesto torcido, distribuía los dulces envueltos en papeles de colores en dos bandejas formando sendas montañas en peligroso equilibrio hasta que ya no cabían más y el resto iban directos al altillo del armario para ir reponiendo conforme se gastaban, cosa que no ocurría hasta casi Año Nuevo. Total, que nos pasábamos hasta bien entrado marzo comiendo roscos de vino, alfajores y mantecados variados ya revenidos y rancios, mientras de la pared de nuestra minúscula cocina colgaban los dos calendarios con la imagen de la Virgen, que presenciaba nuestro particular calvario alimenticio.


Este recuerdo me hace pensar en todos los corredores que son fans incondicionales de los dulces navideños como mi abuelo y los compran por arrobas castellanas, con el consiguiente riesgo de empacho o engorde, éste último mucho más doloroso para cualquier corredor, que lo verá reflejado en la báscula y en su rendimiento a corto-medio plazo.

Muchos runners veteranos ya conocen este uso alternativo de los dulces navideños, que además queda avalado científicamente por sus propiedades nutricionales.

La composición del turrón duro y blando, del mazapán y de los polvorones, contiene los macronutrientes esenciales necesarios para reponer después de salir a correr o durante el esfuerzo si la tirada es muy larga. La almendra marcona,su principal ingrediente amén del azúcar, es rica en hidratos de carbono, proporcionando una energía de 610 kcal/100gr, proteínas vegetales y grasas poliinsaturadas saludables, recomendadas para mantener el equilibrio del colesterol. Asimismo constituye un aporte importante de calcio 250mg/100gr.de producto (la leche de almendras es un sustituto clásico de la de vaca en los alérgicos a la proteína animal) y una nada desdeñable cantidad de fósforo, magnesio, potasio y zinc, indispensables en la práctica deportiva. Además, este fruto seco, consumido en crudo, posee un alto contenido de vitaminas del grupo B y E, esta última considerada un potente antioxidante.



Los polvorones y mantecados contienen grasa animal (manteca de cerdo) y vegetal (aceite de oliva) y los alfajores también miel. Muy recomendable para los corredores amantes de las largas distancias, sobre todo los practicantes al aire libre y los trail-runners, que soportan las bajas temperaturas de la montaña en invierno obligando al organismo a tirar de las reservas de grasas para mantener los niveles de glucosa en sangre.

El pan de higos secos (fruta con elevado aporte calórico e interesantísima para deportistas por su  riqueza en potasio: 850mg/100gr de producto) con almendras, trozos de albaricoques desecados (ricos en vitamina A y C) cáscara de naranja a veces, fécula y aceite de girasol en la oblea que lo recubre, constituye otro excelente suplemento energético fácil de conservar y transportar en el bolsillo de la malla o en la mochila trailera al igual que la fruta escarchada.

La yema y clara de huevo, presentes en mazapanes, aunque normalmente en escasa proporción, también aportan proteínas de alto valor nutricional (No olvidemos que el huevo es considerado la proteína patrón).



Todo son ventajas. Pues estos productos, normalmente artesanales, no contienen colorantes, conservantes ni grasas saturadas (aceite de palma) que sí presentan la mayoría de las  barritas que compramos en los supermercados y en las secciones de suplementos deportivos nutricionales de las tiendas especializadas.


Así pues "recicla" tus tabletas de turrón. Las del duro, si se conservan en lugar fresco, seco y alejado de olores aguantan muchos meses. Las del blando, cortadas en porciones, envueltas individualmente en papel film y congeladas pueden ser usadas en los meses fríos. La pasta de almendra, dándole forma de barrita, es mi favorita, pues con su consistencia tipo plastilina se puede consumir a pellizcos en carrera y deshacerse en la boca sin casi masticar.


Una alternativa más suculenta, sana y barata que las barritas energéticas comerciales.

Hasta pronto: Salud y Kilómetros!

P.D.: Nota del Capitán Rábano: como habréis podido comprobar, ni una sola mención a las peladillas, no hay nada que hacer, te quedas con las que tienes desde el Mundial 82.

Carmen Rodriguez

Gastronomía, ocio, viajes, nutrición y buena vida en el más amplio sentido

2 comentarios:

  1. Que buena opción Carmen. La tomaré en cuenta para esas tabletas de turrón y mazapanes sobrantes

    ResponderEliminar

Muchas gracias por tomarte la molestia de dejarnos un comentario.

Puedes preguntarnos o comentarnos lo que quieras, que con gusto responderemos lo antes posible. También puedes hacerlo a través del formulario de contacto, en los e-mails de los editores o a través de los perfiles de redes sociales.

Con un par de guindillas se reserva el derecho de eliminar comentarios que contengan publicidad o algún tipo de referencia discriminatoria, intolerante o muestren una falta de respeto hacia editores o lectores del blog.