Tenemos chico nuevo en la oficina [La vuelta del hijo pródigo]

Ya estuvo aquí, nunca se fue del todo y ahora ha vuelto ¿por cuanto tiempo?, el que él disponga. Dispongámonos, nos, a disfrutar de sus historias


Como vais viendo, el blog se encuentra inmerso en su enésima reinvención (sinceramente, he perdido la cuenta) para volver, en cierto modo, a sus orígenes. Pero siempre inmersos en la idea de mejora contínua.

Tras la incorporación de Carmen y su sección “Carmen come y corre”, que nos va a aportar sabios consejos nutricionales para vivir más y mejor (y, ojo, sus recetas, recomendaciones, etc… Ya lo iréis viendo) el blog se ha quedado más sanote y esbelto, así que pensé que hacía falta una vuelta de tuerca algo más “golfa”.

Y para ello contamos con el regreso del hijo pródigo, sí, porque Andrés Vegas no es otro que “El tio de la copa” que comenzó hablándonos de vino (la temperatura de consumo o por qué había que elegir entre Rioja o Ribera) allá por los orígenes y que, tras recorrer el mundo entero, ha vuelto.

Andrés es amigo mío. De los de verdad, de esas personas que das gracias a la vida por haber llegado a conocer y con la que he vivido (y viviré y beberé) muchas cosas.



Tiene la mente curiosa, el verbo y la sonrisa fácil, la mirada inquieta y las suelas gastadas. 

Usa pasaporte maltratado, ha viajado por todos los continentes y es capaz de reír en idiomas que no sé ni que existen.

Ha venido para aportar aires canallas, viajados y divertidos. Le va a dar al blog el punto hedonista que siempre ha tenido. Nos va a hablar de viajes, vinos y aeropuertos. De culturas, costumbres extrañas a nuestros ojos; tradiciones y protocolo. De anécdotas y vivencias y…

Bueno, casi mejor que se presente el mismo. Os dejo con sus propias palabras en su carta de presentación.

Capitán Rábano

Gastronomía, ocio, viajes, nutrición y buena vida en el más amplio sentido

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