Museo de coches y recogida de alimentos para Cáritas

Vamos a contaros como hacer una buena acción y disfrutar de un viaje en el tiempo a través de una colección privada de automóviles.

Los que me conocen bien y desde hace tiempo, saben que no es la Gastronomía, ni la Historia, ni los viajes mi principal afición, no, son los coches. Especialmente los coches clásicos (oficialmente se entiende por coche clásico a un automóvil con más de 25 años).

Y resulta que hay un lugar en Madrid que el pasado día 1 de diciembre organizó una visita a su museo privado de coches sin coste alguno, sólo a cambio de comida no perecedera para Cáritas Madrid. Se trata del AparthotelJardines de Sabatini, en la cuesta de San Vicente.






Los automóviles están en orden de marcha, no son piezas muertas, y de hecho su propietaria y cuidadora realiza con ellos frecuentes salidas a concentraciones de clásicos. Si vais, ella misma os mostrará la colección y os contará un montón de anécdotas de cada coche.




Ésta es una muestra de la historia de la locomoción en España, abarca 100 años de evolución automovilística representada por motocicletas, microcoches (Biscúter, Isseta) o automóviles de auténtico lujo como Bentley o Packard. También hay muchas fotografías de época y, para los cinéfilos, la auténtica vespa con sidecar que aparecía en la película "Amanece que no es poco".



Pero la campaña continúa y hasta el día 15 están recogiendo alimentos y puedes fotografiarte con uno de los coches del museo

Creo que se puede hacer una buena obra y pasar un rato estupendo un domingo por la mañana disfrutando de un ocio "diferente".

Espero que os guste la propuesta, os dejo con un vídeo representativo de la colección.




Capitán Rábano

Gastronomía, ocio, viajes, nutrición y buena vida en el más amplio sentido

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Muchas gracias por tomarte la molestia de dejarnos un comentario.

Puedes preguntarnos o comentarnos lo que quieras, que con gusto responderemos lo antes posible. También puedes hacerlo a través del formulario de contacto, en los e-mails de los editores o a través de los perfiles de redes sociales.

Con un par de guindillas se reserva el derecho de eliminar comentarios que contengan publicidad o algún tipo de referencia discriminatoria, intolerante o muestren una falta de respeto hacia editores o lectores del blog.