Aceitunas de sábado

En casa, de toda la vida, cuando hacíamos una comida especial entre los aperitivos aparecían estas sencillas aceitunas negras aliñadas con cebolla, pimentón y aceite.

Simple, ¿verdad?, pero se trata de uno de esos sabores que pasan a formar parte de tu memoria gastronómica.






Y resulta que, a veces, las cosas que tienes más a mano no las aprecias en su justa medida y tienes que ver algo fuera que te haga comprender su importancia.

Ya, bastante mayorcito, junto con mis amigos de toda la vida establecimos un lugar de encuentro en el que vernos todas las semanas para jugar a los dardos y que nos sirviera de excusa para seguir viéndonos. Y resulta que allí, el Sr. Manolo, en Guacha, en Moratalaz, un buen día me sirvió estas mismas aceitunas como aperitivo y entonces me dí cuenta de un par de cosas: De la importancia que a veces no damos a lo más sencillo que tenemos a mano, por ejemplo, una tarde cualquiera en casa y, por otra parte, de que en aquel lugar, me encontraba como en mi propia casa.

Ingredientes:



Elaboración:

1.- Pues muy fácil, lo mezclamos todo y lo dejamos marinar un ratito antes de servir con una cerveza bien fresquita.

Capitán Rábano

Gastronomía, ocio, viajes, nutrición y buena vida en el más amplio sentido

2 comentarios:

  1. Así las prepara mi marido, quien lo aprendió de su padre.
    Están buenísimas!
    Saludos

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